martes, 22 de octubre de 2013

PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO

El mantra "estamos saliendo de la crisis" se sigue repitiendo invariablemente, incansablemente, mostrando una falta de sensibilidad inmensa a los millones de españoles que no tienen empleo, a los 3 millones de españoles pobres de solemnidad, a los que se van empobreciendo -la mayoría de los españoles- día a día... Y para arreglar todo esto, el Gobierno propone unos presupuestos que lo que buscan es consolidar la pobreza, mantener la carga de sacrificios sobre las espaldas de la mayoría de los españoles, facilitar el enriquecimiento de los muy pocos, mirar para otro lado en relación a la sangría que es la evasión fiscal...
Sin duda este es el país de las oportunidades, pero solo para corruptos, especuladores y tramposos de toda laya. El resto, a aguantar el temporal.
Post data: ¡Que importante es meter en la urna la papeleta adecuada!

miércoles, 9 de octubre de 2013

UN MANTRA DESESPERANTE: ¡ESTAMOS SALIENDO DE LA CRISIS!

Desde que el PP gobierna hay un millón de parados más (y eso que, según decían, su reforma de las leyes que afectan al empleo eran el antídoto seguro al problema) y gracias a una ley laboral retrógrada y que pretende desmontar el marco de derechos adquirido lograrán que los españoles seamos más pobres, insatisfechos y desamparados ante los envites de la empresa (si se quiere ver el lado bueno: seremos más competitivos gracias a los salarios miserables que ya se empiezan a pagar (según Montoro los salarios en España no han bajado, "han moderado su crecimiento" -son los reyes del eufemismo): cada vez nos paremos más a Pakistán o la India). Los pocos contratos que se celebran son precarios, ofrecen un salario, por decir algo, ridículo y, en la práctica, sin ningún derecho... y siguen diciendo ¡estamos saliendo de la crisis!
El gobierno saca pecho porque, en su opinión, la economía muestra serios indicios de crecimiento (si Europa está mejorando sus números macroeconómicos -está saliendo de la crisis- algo nos tocará -por el momento nada-); los indicios de crecimiento se basan en una lectura optimista del ritmo de destrucción de empleo (es menor -cada vez hay menos trabajo-), en un buen comportamiento del sector agrario, en el turismo y en las exportaciones, por lo que a partir de este momento ¡estamos saliendo de la crisis!
En un reciente informe del FMI en el que se estudia la evolución económica de 188 países, España aparece en el puesto 182, con un crecimiento inferior a ¡Grecia!, Portugal e Italia: es decir, estaríamos a la cola de los países de la UE y con perspectivas de futuro, según el FMI, muy negras, pero ¿qué importa? ¡Estamos saliendo de la crisis!
Eso sí, no protestemos, porque seremos tildados de antidemócratas, nos acusaran de atentar contra la soberanía popular e, incluso, nos identificarán como radicales antisistema. ¡Estamos saliendo de la crisis!

lunes, 7 de octubre de 2013

¿TODO SE VIENE ABAJO?

La crisis es un callejón sin salida en el que solo un reducido grupo de privilegiados no sufre las consecuencias, y con frecuencia es una situación ideal para seguir fortaleciendo su posición económica y social. El asunto es sencillo: los gobiernos occidentales protegen el mundo financiero por encima de todo: si los bancos se han endeudado hasta límites inconcebibles, hay que salvarlos y ya sabéis cómo se salvan -bajada de salarios generalizada, desmontaje del estado social, educación para quien la pueda pagar, salud medida por el interés económico...-. Y, entre tanto, nuestra izquierda haciendo la crítica e hilvanando las líneas de oposición que todos conocemos y que solo llevan a un cambio (pequeño porque la realidad económica no permite mucho más) de signo o de siglas en el gobierno.
Mao Tsé tung decía (cito de memoria) algo así como: "todo bajo el cielo es caótico, es nuestra gran oportunidad". Interpretando la frase traduzco por "ya nada es válido o funciona, creemos una sociedad nueva". Claro que para esto hay que tener el valor de señalar cuáles son los nudos gordianos del sistema y en nuestro mundo son el (marxiano) sistema de relaciones de producción soportado y aceptado por una concepción burguesa-liberal de la democracia. Es aquí donde está nuestro nudo gordiano y el de la izquierda: poner en tela de juicio una democracia que nos hace vivir la ilusión (cada vez menos) de una sociedad justa y distributiva.