lunes, 9 de diciembre de 2013

AUCTORITAS versus POTESTAS

Desgraciadamente, con frecuencia se confunde el término autoridad con poder y sería muy bueno diferenciarlas claramente. Autoridad viene del latín auctoritas que, en su momento, derivó de auctor y que, a su vez, nace de augere que vale por 'promover', 'aumentar'. El término se aplicó a la persona de gran valía moral, o a aquel que brillaba en el juicio certero y justo, y por extensión, a aquel que "sabe". Este tipo de autoridad no se impone por fuerza, se acepta; en este juego uno no vence al otro: se convence.
En el polo opuesto está el poder, potestas, que está unido a la imposición y la fuerza. Ya no se trata de convencer (vencer juntos) sino, simplemente, de vencer, de imponer. Lo curioso y contaminante es que hemos mezclado los términos en la expresión muy común de "autoridad del poder", escondiendo detrás de la autoridad moral la fuerza -con frecuencia amoral- del poder.

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