miércoles, 2 de agosto de 2017

ESTUPIDEZ

Es una vieja idea aquella que denuncia que el deseo fuerza la realidad, la enmascara y retuerce hasta lograr el nacimiento de otra realidad (con mucha frecuencia efímera). Dos ejemplos permiten ilustrar lo dicho: uno sobre la acaparación de riquezas fruto del robo y, en el otro, un ego que desborda todos los límites del impudor. El que roba lo hace porque su deseo de poseer le impide percibir que, con bastante probabilidad, este sea un camino errado y que, al final, como dice el refrán "la avaricia rompe el saco". Otro tanto ocurriría con un ego desmesurado que también lleva a la deformación de la realidad y en general a la caricatura estúpida. En este sentido véanse las declaraciones del astro portugués Cristiano Ronaldo cuando en su cuenta de Instagram ha dejado la siguiente perla: "Lo que molesta a la gente es mi brillo, los insectos solo atacan a las lámparas que brillan"... como, otro refrán, enuncia la sabiduría popular "no tiene abuela". Somos muchos los que tenemos que viajar por la vida con colores discretos y no tenemos muchos millones para emplearlos en cultivar la inteligencia de tantos que lo desearían y de muchos ricachones con las neuronas asfixiadas por el músculo. Ya Juvenal (romano del siglo II) en sus Sátiras decía aquello de mens sana in corpore sano, eso sí, yo añadiría que si puede ser, con mucha lectura y humildad.

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