1 de junio 2017 Trastolillo. El congreso de los diputados ha sido ocupado, al parecer,
por un trastolillo (ese personaje cántabro habitante de las casas y
dedicado a hacer que lo cotidiano sea un caos... harina espacida,
ventanas abiertas, etc.) que ha conseguido que: Mariano Rajoy vote
contra sí mismo, que otros diputados equivoquen el voto, entre ellos
Pablo Iglesias y que (y esto no tengo claro que sea resultado de la
acción del trastolillo y sí del "peso del poder") varios escaños se
rompan. También es imputable al trastolillo la aparición de una empresa
panameña que pone patas arriba la fiscalía anticorrupción. Desde luego
es una suerte contar con personajes como este para echarle las culpas de
no importa qué... ¡Tranquilos, ya tenemos culpable!
No hay comentarios:
Publicar un comentario