9 de julio 2017 Con mucha frecuencia Ana (mi campañera) y yo salimos, como ella dice, a
"pueblear" (me encanta la palabreja), encontramos muchas cosas hermosas y
preñadas de interés, pero... que el imparable cambio social y cultural
van arrinconando y son condenadas a que el tiempo las mate y con ellas
se borre toda una memoria de viejos usos, viejas voces, sin, a veces,
dejar ni siquiera rastro. ¿Alguien se atrevería a comprometerse con
nuestro pasado (sobre todo el rural) de modo decido para salvar objetos,
construcciones y palabras y memoria. La foto tamada en un pueblito de
la provincia de Ávila, La Hija de Dios, es de una tenada (paridera)
típica de la zona... al menos algunos pueblos son conscientes de la
importancia de todo un legado condenado a desaparecer.
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