2 de junio 2017 La lucha contra la corrupción ha exigido una profunda reflexión social
que ha elevado la sensibilidad de las gentes ante los desmanes de todo
tipo de bandoleros y saqueadores titulados (académicamente) y magnífica
posición social... produce náuseas. Ahora nos espera una tarea más
peliaguda: la lucha contra la estupidez cuyo reflejo más actual es un
grotesco personaje: D. Trump. En un gigantesco ejercicio de
"inteligencia", "sensibilidad" y "solidaridad" ha decidido abandonar la
lucha contra el cambio climático... Esto no lo pagará él sólo, lo
pagaremos todos y me temo que de modo dramático. Al que esto escribe le
gustaría pensar que el futuro será de los honestos y de aquellos que
hacen de la inteligencia un ejercicio de virtud ¿Será así?
No hay comentarios:
Publicar un comentario